¿Qué hacer antes de viajar en avión?

Los olvidos y reproches de última hora son habituales para una parte de los clientes de aerolíneas. Pero viajar en avión no debería ser sinónimo de estrés y ansiedad. Planificar esta experiencia permite ahorrar un tiempo valioso al facturar el equipaje o aumentar el confort en vuelo. Al desplazarse en vehículo propio hasta la terminal, por ejemplo, existe el riesgo de no encontrar un parking libre. Reservar el aparcamiento aeropuerto de Santiago de Compostela con suficiente antelación evita esta molesta situación.

Las nuevas tecnologías facilitan esta tarea. Easypark, ElParking o la app oficial de Aena agilizan la búsqueda y reserva de aparcamientos en cualquier aeropuerto de España. Sus funcionalidades incluyen, en muchos casos, la opción de pagar el tique desde el móvil o de economizar este servicio con el acceso a promociones y descuentos.

Informarse sobre las restricciones y normas de equipaje es la mejor forma de facturar las maletas sin contratiempos. Cada aerolínea dispone de un código al respecto. En general, el equipaje de mano no debería exceder los doce kilogramos, mientras que las maletas facturadas son más permisivas y pueden pesar hasta veinticuatro kilogramos aprox.

Otra medida para acelerar el paso por los controles de seguridad es tener a mano la documentación y la tarjeta de embarque. Las versiones en formato digital (p. ej., la tarjeta de embarque móvil) disminuyen el riesgo de pérdida. Como al aproximarse la hora de salida se forman colas, es recomendable acudir con una o dos horas de antelación.

Especialmente en vuelos sin escalas, ciertos artículos y complementos son claves para el bienestar durante el viaje, como los tapones para los oídos, los antifaces o las almohadas de espuma viscoelástica. Por su parte, los menores de edad con los que se viaje agradecerán los libros, videoconsolas portátiles y otros dispositivos de entretenimiento a bordo.