Decálogo para mejorar la salud ginecológica

La salud ginecológica describe el estado de bienestar físico y funcional del aparato reproductor femenino, como resultado de las atenciones y cuidados que precisa durante la vida de la mujer. Después de consultar a ginecólogos en Pontevedra y otras provincias, se hace evidente que la dieta equilibrada, la vigilancia del ciclo menstrual o las revisiones ginecológicas son fundamentales.

Las molestias en la zona genital, el sangrado anormal, los problemas urinarios o el dolor en las relaciones sexuales son síntomas evidentes de una mala salud ginecológica. Seguir un estilo de vida y unos hábitos saludables es primordial para prevenir estos males, y un primer paso es cuidar la dieta.

Si somos lo que comemos, nada más urgente y necesario que introducir grasas saludables, cereales integrales y una selección de las frutas, verduras, carnes y pescados más saludables. Ante la duda, hay que consultar al ginecólogo de cabecera, cuyo dictamen debe prevalecer sobre los gustos personales en cuestiones alimenticias.

Las nuevas generaciones están concienciadas de la importancia del control del ciclo menstrual. Clue, Cycles, WomanLog y otras apps para móvil proporcionan una información valiosa para seguir la ovulación y detectar a tiempo cualquier alteración que pueda enmascarar enfermedades subyacentes.

Las revisiones y visitas periódicas al ginecólogo —obligado es mencionarlo— son uno de los pilares de la salud y bienestar ginecológica. De forma anual o bianual, conviene someterse a examen y comprobar el estado del órgano reproductor, las mamas y la región pélvica.

La higiene destaca también entre los consejos de perogrullo que, sin embargo, pueden pasarse por alto debido al estrés y el ajetreo del mundo moderno. El uso de geles y productos específicos para la higiene íntima ayuda a prevenir infecciones. Por otra parte, extremar la precaución en la vida sexual es la mejor defensa contra las ETS y otras amenazas, fáciles de prevenir con el empleo de anticonceptivos.